Análisis de gases

La importancia de la inspección y regulación de calderos con analizadores de combustión

La operación de un caldero depende directamente de la calidad de la combustión. Aunque muchas plantas centran su atención en la presión, el nivel de agua o la integridad mecánica, la combustión suele ser el factor que más influye en:

  • el consumo de combustible,
  • la estabilidad térmica,
  • las emisiones contaminantes,
  • la seguridad del personal.

Una combustión desregulada puede costar miles de soles al año en pérdidas energéticas y generar condiciones inseguras como acumulación de CO o retrocesos de llama.

Por ello, el análisis de combustión se ha convertido en una práctica estándar dentro del mantenimiento preventivo y las auditorías operativas.

¿Qué parámetros deben evaluarse en un análisis de combustión?

Un análisis profesional evalúa una serie de magnitudes que permiten interpretar el estado real de la combustión.

O₂ – Exceso de aire

Indica cuánto aire se introduce respecto al necesario para una combustión completa.

  • Exceso alto = combustible desperdiciado.
  • Exceso bajo = combustión incompleta + formación de CO.

CO – Combustión incompleta

El CO aumenta cuando falta aire, cuando el quemador está desajustado o el tiro es deficiente.
Es un indicador directo de riesgo y de pérdida de eficiencia.

Temperatura de gases

Una temperatura muy elevada indica transferencia térmica deficiente; una muy baja puede producir condensaciones corrosivas.

Tiro

Evalúa la capacidad del sistema para evacuar los gases. Un tiro insuficiente puede generar retrocesos o acumulación de CO.

Eficiencia del sistema

Se calcula automáticamente a partir de O₂, CO, temperatura y pérdidas. Permite conocer el desempeño real del caldero.

Consecuencias de una combustión deficiente

Una mala combustión impacta transversalmente en la planta.

Aumento innecesario del consumo

Un caldero con exceso de aire puede desperdiciar entre 5% y 15% del combustible.

Mayor deterioro del sistema

Depósitos de hollín, corrosión interna y ensuciamiento acelerado de los pasos de gases.

Riesgos para la seguridad

El monóxido de carbono es un gas extremadamente tóxico y puede acumularse en salas con poca ventilación.

Incumplimiento normativo

Límites de emisiones, auditorías ambientales o inspecciones municipales pueden exigir mediciones.

Beneficios del análisis periódico en calderos

El análisis de combustión no solo detecta fallas: permite optimizar.

Mejora de la eficiencia térmica

Un análisis adecuado permite ajustar el punto óptimo aire–combustible.

Detecta problemas antes de que se vuelvan críticos

Fugas de aire falso, quemadores sucios, boquillas deterioradas o tiraje deficiente.

Extiende la vida útil del caldero

Menos hollín = menos temperatura en superficies metálicas = menos estrés térmico.

Ahorro medible de combustible

Cambios pequeños en el ajuste del quemador pueden generar ahorros significativos.

El rol de los analizadores portátiles modernos

Los analizadores actuales permiten realizar mediciones precisas en tiempo real y simplifican el trabajo técnico con:

  • sensores de alta estabilidad,
  • cálculos automáticos,
  • compensación de presión y temperatura,
  • reportes digitales,
  • conexión a aplicaciones móviles.

Estas funciones reducen el margen de error humano y agilizan el diagnóstico del caldero.

Herramientas recomendadas para realizar el análisis

Para realizar análisis confiables se requieren instrumentos diseñados para:

  • medir O₂, CO y temperatura con precisión,
  • registrar valores y cálculos automáticamente,
  • soportar ambientes industriales,
  • generar reportes o evidencia del servicio.

Equipos como el testo 300 y testo 310 cumplen estas características y son adecuados para inspecciones y regulaciones de calderos de distintos tamaños. Además, permiten conexión con la App testo Smart para generar reportes y administrar clientes.

testo 300

Medición de O2, CO y NO (opcional)

testo 310-II

Medición de O2 y CO

Entonces...

El análisis de combustión es una de las prácticas más eficientes para optimizar el rendimiento de un caldero, reducir costos de combustible y garantizar la seguridad de la planta. Su aplicación periódica permite al técnico tomar decisiones informadas sobre el estado del quemador, la transferencia térmica y las condiciones de operación.

Un programa de inspección bien ejecutado asegura estabilidad, ahorro y cumplimiento normativo en cualquier instalación con calderos.